Hoy no nos podemos quejar, por fin hemos dormido con fundamento y nos sentimos repletos de energía. Hasta hemos desayunado en la cama!
La ruta de hoy consistía en visitar Buda, la parte izquierda del Danubio. La verdad, esta zona no tiene nada que ver con Pest, mas bien parece un parque de atracciones anexo a la ciudad comercial.
Lo primero que hemos hecho ha sido subir al monte Ghellert, donde se encuentra la ciudadela, antiguo refugio de los húngaros. Tras media hora de subir escaleras y perdernos por caminitos, la cima nos esperaba con las que, probablemente, sean las vistas mas espectaculares de la ciudad. Lamentablemente, estos húngaros piden pasta por todo, así que tampoco hemos podido visitar la ciudadela por dentro.
Fuera hemos hallado una exposición de los cañones y morteros que se usaron en la segunda guerra mundial para proteger el monte. Lo cierto es que es una posición defensiva inmejorable, casi inalcanzable si esta defendida por cañones. Cualquiera sube hasta allí corriendo y esquivando las balas de los tiradores, que debían de tener una posición magnifica para acertar a los escaladores. También hemos visto varias estatuas en los alrededores, una de ellas llamada "La estatua de la libertad".
Tras bajar el monte Ghellert y almorzar hemos subido al palacio de Buda, antigua ciudad de la burguesía. Tras cruzar sus muros no ha sido fácil encontrar el centro, en verdad esto era un antiguo pueblo, pero al fin hemos llegado a una plaza con jardines y símbolos y estatuas de personajes húngaros. Hasta aquí llegaba un coqueto funicular, pero nosotros no nos habíamos enterado. También en esta plaza se encuentra la oficina del primer ministro. Este señor no escatima en gastos, eh, vaya choza.
Una de las cosas que mas nos ha gustado de Buda es que la contaminación no está tan presente aquí, el aire esta limpio y es mas fácil ver el cielo. Como decíamos, casi parece un parque de atracciones turístico, lleno de jardines y con todo bien cuidado (Aunque muchas partes están siendo aún restauradas).
Cuando hemos terminado la visita ya era el mediodía, y paseando por vez última por el Danubio, hemos vuelto a casa a comer. Y por la tarde...
La tarde ha sido uno de los mejores momentos del viaje, un justo premio a nuestro agotamiento de los últimos días y un bálsamo para el cuerpo y el espíritu. Y que han hecho estos dos, os preguntaréis, para estar tan contentos?
Pues hemos estado en los baños Széchenyi Gyógyfürdó, una experiencia que ningún visitante de Budapest debería perderse. Con aguas naturales de hasta 47 grados, con piscinas interiores, saunas fenicias, turcas... y, lo que es aún mejor, piscinas exteriores con agua calentita y jacuzzis, esto es un verdadero oasis en la ciudad. Todo con una decoración exquisita, aquí nos hemos quedado disfrutando hasta bien entrada la noche. Pena que se nos haya acabado la batería de la cámara antes de que anocheciera, porque estar en el jacuzzi en la calle a oscuras y rodeado de farolas es un lujo que ya nos gustaría tener bien cerca. Quizá deberíais plantearos una visitilla, aunque solo fuese por esto. Por cierto, el asiático de ayer también estaba aquí, parece que se ha quedado en Budapest.
A la salida, hemos visto la Plaza de los Héroes hungaros y el castillo de Széchenyi, que están rodeados por los lagos que se forman del agua filtrada desde la tierra, la misma que usan en las termas.
Relajados, descansados y muy contentos, vamos a ver si nos cenamos una sopita y una pizza en casa. Desde "El show de Yoel y Lucia" nos despedimos y os citamos mañana, a la misma hora, en el mismo canal (Aunque llevamos unos cuantos día sin poder subir nada porque no tenemos internet). Sed buenos (O que no os vean), que aquí vuestros seguros servidores se preparan ya para la siguiente aventura, puesto que mañana partimos ya para...