Nos hemos despedido del bosque y del camping esta mañana olvidándonos el champú y el jabón (Por segunda vez), pero bueno. Para llegar a nuestro nuevo hostal, teníamos que coger el autobús, y hemos podido comprobar que la gente de Amsterdam siempre es cómplice, y le hemos convencido al chofer del autobús de que nos cobrase tres viajes de menos, para que nos llegase con la strippenkaart de ayer. Unos trapicheos aquí con los del transporte publico...
Y, así, hemos llegado a nuestro nuevo hostal, no sin que antes un señor del autobús se prestase a indicarnos la dirección exacta en la que estaba. Ya os decimos, muy majetes estos holandeses.
El nuevo hostal esta muy bien, aunque compartimos dormitorio y hemos cambiado tres veces de camas... ya veremos cuando volvamos donde nos toca dormir!
Al mediodía hemos intentado colgar los capítulos que faltaban del blog, pero teníamos que arreglar unas cosas también y solo hemos subido el texto. Esperamos ponerlo todo esta noche!
Hemos dejado las mochilas en el albergue, que esta en el parque de Voldenpark. De camino al centro, hemos visto el primer coffee shop del mundo, el Mellow Yellow, que data de 1972. Quizá os preguntéis que hacemos todo el día en estos sitios, pero es que en las guías de Amsterdam aparece esto y el Barrio Rojo en su mayoría. Pero bueno, es divertido salir desde un punto y callejear a lo largo de los canales de esta ciudad tan singular que pasa de la tranquilidad absoluta a la marcha en la siguiente esquina. En una de estas calles tranquilas, nos hemos podido pasar casi media hora sacando fotos a los canales y las casitas...
También, en un supermercado, hemos encontrado humus, una especie de pasta de garbanzo y ajo que nos gusta un montón, así que hemos salido muy contento, porque desde Londres no comíamos esto.
Pues así, nos hemos ido al Barrio Rojo, ya casi las cinco de la tarde. Como siempre, te acercas y te sorprende alguna chica tras un escaparate iluminado de rojo. Pero es pequeño y terminas de verlo enseguida. En el siguiente canal ya empieza la versión holandesa de Chinatown.
Hemos vuelto a cruzar el centro en la dirección contraria, y nos hemos entretenido en una exposición de cuadros que hacían en la calle.
Íbamos hacia el barrio que está en el lado opuesto al Barrio Rojo, el de Jordaan. De camino, hemos topado de nuevo con el BloemenMarkt, y hoy estaba con todos los puestos abiertos de par en par. Tenemos otro buen puñado de fotos, también!
Ya controlamos bastante esta ciudad, eso es algo de lo que nos hemos dado cuenta. Si tienes en cuenta los canales que se alejan del centro y que forman anillos a su alrededor, sabes casi siempre donde estás. Pero son esos canales horrorosos que te atrapan y te hacen mirar a todas las casas, los barcos, las flores... Con lo rápida que puede ser el centro de esta ciudad de andar, y lo que nos entretenemos! La verdad es que la estamos disfrutando.
Ya en el barrio de Jordaan, nos hemos acercado a la casa de Anna Frank, el cobertizo donde debió de escribir su diario. Ahora es un museo y nos ha decepcionado un poco, porque era la que menos parecía que podía ser de los alrededores. Pero bueno.
Ahora hemos parado un ratito en un coffe que debería de tener internet (Pero hoy no debe funcionar, así que probaremos de nuevo en el hostel). Las lamparas son peceras!
Mañana ya salimos para otra ciudad, a ver que nos depara la diosa fortuna! Como siempre, os esperamos, en el mismo canal, a la hora que se pueda, en el “Show de Yoel y Lucia”. Sed buenos (o que no os vean), y como le hemos oído a una señora hoy en la plaza Dam, “un abraso para tódo también, eh? Un bezo!”
Hasta...
Bueno, para ver un ajedrez viviente no hace falta ir hasta Amsterdam, que en el barrio hemos tenido uno este finde !!!
ResponderEliminar